Si en algún momento entramos en guerra, hay que poner a quienes conducen los autobuses verdes de Madrid a los mandos de los tanques. Nadie maneja maquinaria pesada con mayor beligerancia que esa gente.
Deja un comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
