No tengo miedo de morir, tengo miedo de matar.
Deja un comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
No tengo miedo de morir, tengo miedo de matar.
Deja un comentarioAhora por la calle hacemos como que no nos (re)conocemos (yo lo hago porque lo haces tú, aunque quizás tú opines lo mismo), pero yo aún recuerdo lo bien que lo pasábamos juntas de pequeñas.
Deja un comentarioAcabo de ver a dos mujeres que parecían familia. No tengo muy claro quién era la madre de quién pero parecían madre e hija.
Deja un comentarioLos pompones me parecen poco serios.
Deja un comentarioYo a mis alumnos de Primaria los quiero mucho, pero a veces me entran ganas de dejar que se maten entre ellos.
1 comentarioSe puede contar conmigo, pero ahora mismo tengo la agenda ocupada.
Deja un comentarioMe da mala espina: tiene cara de cometer faltas de ortografía de las gordas.
Deja un comentarioEl sorprendente parecido entre mi vida sentimental y mi vida laboral tiene que ser algo más que pura coincidencia.
Deja un comentarioLo que haces conmigo se paga o con dinero o con la cárcel.
Deja un comentarioEn mi familia hay muchos solteros y nos gusta mantener las tradiciones familiares.
Deja un comentarioLo siento, no aguanto mierdas de quien no aguanta las mías.
Deja un comentarioRecuerdo haberme enamorado de Mozart y de Leandro Fernández de Moratín al leer sus escritos personales. Se ve que mi tipo es el siglo XVIII.
Deja un comentarioSegún mis cálculos estoy harta.
Deja un comentarioUnos organizan manifestaciones, otros sacan la metralleta, otros fuman, otros beben y a mí me entra la risa floja.
Deja un comentarioLo mío no son prejuicios, son postjuicios que se anticipan a la siguiente ocasión.
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