Yo no tengo enemigos porque para eso ya están mis amigos.
1 comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
Yo no tengo enemigos porque para eso ya están mis amigos.
1 comentarioLos contratiempos mueven la economía.
Deja un comentarioHola, me llamo Cristina y soy el pito del sereno.
1 comentarioTengo que volver a escribir poemas porque en estos momentos mi vida es una mina, una mina…
Deja un comentarioNo soy el segundo plato de nadie: soy el puro y el chupito.
[Regalo del guitarrista]
Deja un comentarioComo diría mi estimado Carl Sagan: «No somos más que un escupitajo en el océano cósmico».
Deja un comentarioIntento ensamblar construcciones en alemán con el propósito de montar una redacción. Estoy perdiendo mucha sangre.
Deja un comentarioPara lo único que me ha servido poner la otra mejilla es para acabar corrida a guantazos.
Deja un comentarioEn mi casa el lado oscuro es el que está más iluminado.
Deja un comentarioEn algunos sitios lo llaman «estar de bajona»; yo lo llamo «estar de bajón», porque rima con «cabrón».
Deja un comentarioMe resultaría menos doloroso y costoso esforzarme si supiese cuál es el premio.
Deja un comentarioLa Navidad está sobrevalorada en Navidad e infravalorada el resto del año.
Deja un comentario—¿Cómo te llamas?
—Yo me llamo Cristina; tú llámame como quieras, pero atente a las consecuencias.
Casi siempre llevo puestas gafas de sol porque cada vez que veo una falta de ortografía en un cartel impreso me sale un orzuelo.
Deja un comentarioCuando era más joven tendía al lesbianismo, ahora soy gilipollas.
Deja un comentario¡Qué falicidad!
Deja un comentarioÚltimamente en mi vida solo tengo unos diez días de paz al mes; el resto es SPM.
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