Saltar al contenido

Categoría: Lo otro

Oda a ella otra vez

Cómo me cuesta pronunciar tu nombre,
en cuanto lo vi, supe que era el tuyo.
Sólo pensarte es una pesadilla,
no podrías llamarte de otro modo.

Me alegro de que nadie más lo entienda,
que no vean lo mal que nos llevamos,
sólo el club de las tontas desgraciadas
comprende mi dolor inexistente.

Conozco todos tus significados,
aunque no sé cuáles me corresponden.
Ojalá supiera que es por tu causa
que me esté destrozando poco a poco.

Pero yo sola causo mi agonía.
Tú eres lo que uso para odiar,
para enfadarme, gritar y llorar.
Me aterra comprobar que ya eres mía.

Tú eres el instrumento de tortura,
y nada más: no eres nada sin mí…
Sin embargo, cuesta tanto decir
que sé de sobra cómo te llamas…
Amarga compañera: mi bulimia.

2 comentarios

Carta de recomendación para una modelo

Estimado señor don Roberto Verino:
Le he oído decir a usted (y a varios de sus colegas) alguna vez que la belleza en las mujeres se encuentra en lo alegres y seguras de sí mismas que se sientan.

Pues bien, como supongo que a usted le interesa que en las pasarelas sus vestidos los exhiban mujeres bellas, permítame informarle de que he encontrado a la modelo perfecta para usted.

14 comentarios

Ella, siempre ahí…

Me alegro sinceramente de que no lo entiendas: la única manera de entenderlo es haber pasado o estar pasando por lo mismo.

Desear que alguien entienda todo lo relativo a «lo otro» es lo peor que le puedo desear a nadie; pero lo deseo tan a menudo…

Más que engullirla yo a ella, es ELLA la que me engulle a mí.

6 comentarios

To that bloody stupid friend of mine called Mia

Eres el refresco que abrasa mis entrañas,

eres el consuelo que anula mi valor;

me haces sentir fuerte, es verdad, pero me engañas…

Eres el placebo que aviva mi dolor.

In English:

Deja un comentario