Quiero rendirme, pero no me atrevo.
Detritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
Quiero rendirme, pero no me atrevo.
Cada vez que voy al fisioterapeuta me siento en medio del fuego cruzado entre mitos y logos.
Deja un comentarioGenial, he vuelto a enamorarme de un personaje de ficción.
Un momento, si Octavio Augusto y Mozart no cuentan como personajes de ficción, esto es nuevo.
He pasado la noche como un movimiento final de una sinfonía de Beethoven.
Lo bueno de no tener dinero ni plan es que nadie te arruina el puente.
Deja un comentarioDichosos los que vivís en países no democráticos, porque al menos lo sabéis.
1 comentarioPara triunfar en esta vida hay que ser «listo» (así, con comillas).
Intentar ser inteligente, sabio y/o agradable (o peor aún: serlo) sólo es garantía de pringadismo.
Deja un comentarioMe voy a la cama a leer durante varias horas, como hacía cuando era más joven, más inteligente y más interesante… y estaba más trastornada.
Deja un comentarioEstoy sacudiéndome la astenia a golpes de ilusión.
Deja un comentarioEl bucle musical del cuarto de baño está empezando a aburrirme. Tengo que cambiar el repertorio de canciones que canto en la ducha.
Deja un comentarioNegar un hecho no anula la realidad de lo ocurrido.
Deja un comentarioDon Fernando Lázaro Carreter debe de estar revolviéndose en su tumba. Yo pagaba por verlo volver de allende la muerte repartiendo dardazos.
Deja un comentarioNací el día de Difuntos
el año de la Constitución.
No sé si es una señal
o buscaba llamar la atención.