La sombra de los «ex» es alargada.
Deja un comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
La sombra de los «ex» es alargada.
Deja un comentarioAhora por la calle hacemos como que no nos (re)conocemos (yo lo hago porque lo haces tú, aunque quizás tú opines lo mismo), pero yo aún recuerdo lo bien que lo pasábamos juntas de pequeñas.
Deja un comentarioYo no necesito ocho orgasmos seguidos: tengo otras cosas que hacer en la vida.
Deja un comentarioEstá visto que para tener paz tengo que declarar guerras.
Deja un comentario¿Hay preservativos que protejan del «aquí te pillo, aquí te mato» y, sobre todo, del «si te he visto no me acuerdo»?
Deja un comentarioEl sorprendente parecido entre mi vida sentimental y mi vida laboral tiene que ser algo más que pura coincidencia.
Deja un comentarioNo hay peor humillación que el hecho de que te traten como una puta y no te paguen luego.
Deja un comentarioCuando publique mis memorias, las titularé Mi versión.
Deja un comentarioCuando mi primer novio me levantó la mano, me propuse no dejar que nadie nunca más me hiciese sentir un cacho de mierda.
Fallé estrepitosamente.
Lo que haces conmigo se paga o con dinero o con la cárcel.
Deja un comentarioRecuerdo haberme enamorado de Mozart y de Leandro Fernández de Moratín al leer sus escritos personales. Se ve que mi tipo es el siglo XVIII.
Deja un comentarioSegún mis cálculos estoy harta.
Deja un comentarioHola, me llamo Cristina y soy el pito del sereno.
1 comentarioA la telenovela de mi vida le están saliendo spin-offs.
Deja un comentarioTengo que volver a escribir poemas porque en estos momentos mi vida es una mina, una mina…
Deja un comentarioSiento herida mi femineidad.
Deja un comentarioMe gustas ahora más que cuando follábamos.
1 comentarioNo soy el segundo plato de nadie: soy el puro y el chupito.
[Regalo del guitarrista]
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