– ¡Acabo de hacer un gran descubrimiento! Siempre he sabido que me gustaba el té con ron, pero acabo de darme cuenta de que…
– Te gusta más el ron sin té.
– ¿Cómo lo sabes?
– Para guardar tu decoro no contestaré a la pregunta.
– Antes tenía ganas de llorar pero ahora me lo estoy tomando con más humor: ya me da igual llevar una semana sin poder ducharme ni lavarme los dientes en mi casa ni que los de la «administracja» quieran controlar y dirigir mis «remont»… A lo mejor ni siquiera les grito cuando vuelvan a fastidiar.
Por cierto, dice el albañil que cuando pongan los suelos va a haber un día en el que sólo podremos entrar en uno solo de los dormitorios, otro día en el que podremos usar sólo el otro y otro día en el que no podremos usar el WC…
– (…)
– (…)
– ¿Dónde dices que está el ron?
[Basado en hechos reales. Dedicado a J.]
Tiempo ha...
- Ciclotímica perdida - 2011
- MENOS BARBIES... - 2004
- SMS - 2003

Los albañiles son albañiles y las obras son lo que son. Ya se sabe lo que ocurre con las obras, tan solo hay que acostumbrarse y hacer lo posible por que no duren.
Los que más tocan las narices son los de la «administracja», los albañiles y los fontaneros, aunque quede de pena decirlo, son súper-majos.
Esforzarse por que duren poco es contraproducente, pero siempre nos quedará el ron… Y el chocolate.
Viva el ron y el chocolate, y celebremos el final de toda obra enviando a los de la «administracja» a…, en fin allí.
