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CALLE ERÓTICA

A ver, cómo decirlo…

Mi vida erótica es como andar por una calle peatonal (sirven las nuevas de Pontevedra): yo voy por el medio de la calle y a veces me atraen los escaparates de la izquierda y otras veces, los de la derecha; pero nunca llego a entrar en las tiendas y menos aún a comprar nada.

En realidad vengo del puesto de flores que hay al principio de la calle y lo que me interesa es el otro puesto que hay un poco más adelante y de cuya existencia supe hace relativamente poco tiempo. El primer puesto de flores hubo de cerrar, aunque sigue allí; pero la verdad es que no tengo dinero para comprar en el segundo… En cualquier caso es muy agradable ver las flores y tocarlas de vez en cuando, porque el dueño (sí, da la casualidad de que los puestos de flores están un poco escorados a la derecha) es muy majo y me deja andar por allí. El dueño del primer puesto también era encantador, pero no sé aún muy bien por qué nunca me atreví ni a oler las flores…

Si a alguien le interesa saberlo, esta madrugada llegué por primera vez al segundo puesto de flores, casi cuando estaba dispuesta a meterme en uno de los escaparates de la izquierda porque creía que las flores estaban más lejos…

No os preocupéis si no entendéis nada de esto: lo importante es que la calle está cortada al tráfico motorizado, así que sólo tengo que preocuparme de que no me atropellen los patinetes y de no tocarle mucho las narices y las flores al encargado del puesto…

[Por muy cursi que resulte, esto está dedicado al florista del segundo puesto, bien sűr :)]

(¿Y de dónde puñetas habré sacado yo este maldito don de la metáfora?)

Tiempo ha...

Publicado enLo de siempre

9 comentarios

  1. Patán Patán

    Gracias a los escaparates puedes ver los productos de las tiendas de los dos lados de la calle.Tú decides si te gustan y decides si entrar o no.
    Ya estabas decidida a entrar en la tienda de la izquierda y caíste rendida en ese segundo puesto de flores…Pues mejor!
    Ahora puedes entrar más a menudo en ese puesto,y también en la tienda de la izquierda (si sigues queriendo entrar y te atreves…).
    Pero,recuerda,las flores terminan marchitándose…

    Ainss,me encantan las calles peatonales.

  2. Patán Patán

    Seguro,seguro ;)
    Parece bien majo el florista,y además tiene mucha suerte :)

  3. derecha, izquierda. Amor en campaña electoral. Suerte con el florista.

    Calitoe, para Neil, Jessica y David, que hacen magico mi mundo.

  4. JAJAJA. Es la primera pagina del libro. Vuelta al cole.

  5. el florista. el florista.

    Hola,

    Soy el florista. (yo que andaba buscando trabajo y ya tengo uno, pues que bièn). Nada solo le quería decir a la niña, que no tengas miedo de volver por el puesto. Que te parace caro? Eso se arregla.
    Además, a una persona como tú, le regalaría todas las flores del mundo, por nada.

    (Una tontería. Perdona si te molesta, pero; PodrIas poner mi puesto a la izquierda?, A, y le dices a la gente, que nuestra exclusividad son los capullos. (los de las rosas, por supuesto, los de las rosas).

    El florista.

  6. Gracias por los ánimos y por haber pillado la calle peatonal (seguro que la paralela a la mía es la tuya ;p).
    Y sí: las flores se marchitan, pero siempre vienen nuevas, algunas hasta de la misma planta… Y al fin de al cabo, el florista contribuye bastante a mantener mi interés por el puesto :)

  7. ¿A qué tantas risas? Recuerdo bien esa dedicatoria: me hizo pensar en el “Vera, Chuck & Dave” de Paul McCartney…
    Nos vemos en Hogwarts ;)

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