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Mes: noviembre 2005

De Diox y otros demonios

Si existe una divinidad en la que *haya* que creer y esa divinidad es buena y misericordiosa, entenderá perfectamente no sólo que yo no crea en ella, sino incluso que crea que no existe.

Es más, le parecerá una buena idea que haya decidido dejar de planteármelo hace ya mucho para poder perder ese tiempo que he ganado en cualquier otra paranoia.

Si por el contrario la ira de esa divinidad es infinita, como nos la pinta San Pablo, no se merece que se la tenga en cuenta ni para las blasfemias.

Y si es tanto misericordiosa como iracunda… Pues menuda divinidad: podía ser mi vecina. La invito a café y Santas Pascuas. :mrgreen:

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