El peor momento de mi vida fue cuando uno nos pidió perdón usando el infinitivo como imperativo, y todos ahí, perdonándolo como si nada, y yo con el corazón partidísimo.
Tiempo ha...
- PRINCESITAS - 2004
El peor momento de mi vida fue cuando uno nos pidió perdón usando el infinitivo como imperativo, y todos ahí, perdonándolo como si nada, y yo con el corazón partidísimo.
Sé el primero en comentar