Qué triste es reírse solo.
2 comentariosDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
El bucle musical del cuarto de baño está empezando a aburrirme. Tengo que cambiar el repertorio de canciones que canto en la ducha.
Deja un comentarioYa me sé los verbos modales.
Si los conjugo mal o uso mal no es por no saberlos, es que mi cerebro es redondeado y el alemán es cuadrado.
Cada vez que se usa el adjetivo «delicioso» para algo que no es comida o se paladea me dan escalofríos.
Cuando sea mayor me casaré con James Blunt, porque yo también soy una romanticoide.
Una romanticoide que hace pesas.
Yo no tomo café: consumo cafeína.
Deja un comentarioMe encantan el apellido y la música de Dvořák.
Lo del teclado ya no lo tengo tan claro.
1 comentarioLa pornografía infantil también mueve mucho dinero y esa no es razón para apoyarla y defenderla.
Deja un comentarioTengo un concilio ecuménico en la pierna izquierda.
Lo que más me molesta de mis pesadillas es que se hacen realidad al despertar.
Deja un comentarioMi bisabuelo tiene su propia entrada en la Wikipedia.
Como Jorge Javier, el General Mola y Lady Gagá.
Yo sé que la gente se ríe mucho de mí, pero yo también me río mucho.
Deja un comentarioNo es que quisiera quedarme, es que no quería volver.
4 comentariosSi te dicen que caí,
hazles creer que me levanté y seguí.