Ni los doce ciclos de quimioterapia que llevo alcanzan todos juntos el nivel de toxicidad de la escena que acabo de presenciar y en la que me he visto involucrada.
Deja un comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
