No te fíes de la gente que no escribe correctamente su nombre.
Deja un comentarioDetritus neuronales publicados para su reciclaje. Neuroecologismo desde 2002. Probablemente la única bitácora víctima de la saña de Borjamari que sigue en línea.
No te fíes de la gente que no escribe correctamente su nombre.
Deja un comentarioDe vuelta a la mediocridad.
Deja un comentarioMi bisabuelo tiene su propia entrada en la Wikipedia.
Como Jorge Javier, el General Mola y Lady Gagá.
Yo sé que la gente se ríe mucho de mí, pero yo también me río mucho.
Deja un comentarioNo es que quisiera quedarme, es que no quería volver.
4 comentariosSi te dicen que caí,
hazles creer que me levanté y seguí.
Cuando me miro al espejo veo a un chico afeminado.
Deja un comentarioLo que más me gusta de mis gafas de sol nuevas es que con ellas no se nota que voy llorando por la calle.
Deja un comentarioMe hacen gracia los que dicen «nos da igual que sea niño o niña con tal de que esté sano».
¿Y si no está sano, qué? ¿Lo devuelven?
Cómo le mola a Israel pasarse tres pueblos, literalmente.
1 comentarioCada vez que cometéis una falta de ortografía se me abre un callo.
2 comentariosLo bueno de vivir en un mundo de chiste es que al final te acabas riendo un montón, aunque sólo sea por no llorar.
2 comentariosA veces tengo la sensación de que estaría menos sola sola.
Deja un comentarioEl atún en lata engorda y mata.
Deja un comentarioDesde que me vino a la mente la imagen de Aznar como presidente de una supuesta República Española soy casi tan monárquica como el ABC.
2 comentariosAnoche mi inconsciente montó todo un festival de Sundance versión onírica. Había proyecciones de toda clase de géneros (predominaba el surrealimo) y con toda clase de actores (los protagonistas eran conocidos muy famosos por haber comido alguna vez en mi casa).
Si el azúcar es veneno, me estoy suicidando.
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