Oda a ella otra vez

Cómo me cuesta pronunciar tu nombre,
en cuanto lo vi, supe que era el tuyo.
Sólo pensarte es una pesadilla,
no podrías llamarte de otro modo.

Me alegro de que nadie más lo entienda,
que no vean lo mal que nos llevamos,
sólo el club de las tontas desgraciadas
comprende mi dolor inexistente.

Conozco todos tus significados,
aunque no sé cuáles me corresponden.
Ojalá supiera que es por tu causa
que me esté destrozando poco a poco.

Pero yo sola causo mi agonía.
Tú eres lo que uso para odiar,
para enfadarme, gritar y llorar.
Me aterra comprobar que ya eres mía.

Tú eres el instrumento de tortura,
y nada más: no eres nada sin mí…
Sin embargo, cuesta tanto decir
que sé de sobra cómo te llamas…
Amarga compañera: mi bulimia.

Me salió tal y como veis: toda seguida, signos de puntuación incluidos. No pienso cambiar ni una palabra porque tal y como está es como una fotografía que repesenta un momento determinado.
Si a alguien le interesa saberlo hace tiempo que no me siento así, pero no conviene olvidarLA porque siempre vuelve, y si no la olvido no me cogerá desprevenida.

Tiempo ha...

  1. El extremeño polaco’s avatar

    Nunca he estado en tan delicada situación y sería estupido decir que me imagino lo que sería pasar por ella, sólo puedo decire que espero que nadie lo sufra porque por lo que me cuentan es algo que no le deseo a nadie, y en caso de que alguien lo sufra, le deseo lo mejor para superarlo.
    Aquellos que superan problemas de este tipo merecen nuestro respeto, pues darse cuenta de que se tienen no es fácil y hay que tener mucho valor para admitirlos.
    Ánimo a quienes sufren bulimia, anorexia, etc… y a por ello, que puede vencerse.

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  2. El extremeño polaco’s avatar

    No tengáis miedo a admitirlo y a decírselo a los más cercanos, pues si de verdad son tan cercanos os ayudarán en todo momento y sin ningún problema.

    Responder

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