FAUSTO
Si las monjas no fuesen religiosas yo me haría monja.
Además ya he hecho algo parecido: se llamaba gimnasia artística y a mí eso sí que me parecía que valía las penas, amarguras, decepciones y demás.
De vender mi alma al diablo la vendería por la gimnasia artística.
Pero como no soy religiosa…


jajaja Yo ni siendo creyente, ni sin serlo

Saludos!